Estás cansada de no tener pareja estable? Estás cansada de buscar a tu príncipe azul? Tenés más empujones que molinete de subte? Te revolcaron mas veces que a Vicente Viloni en 100% Lucha? Te sentís una fracasada total en el amor?
Seguramente te has pasado horas de tu vida debatiendo con tus amigas las causas por las cuales ahora te sentís tan desanimada y desilusionada. Primer error. Tus amigas no van a darte ningún tipo de consejo útil. Simplemente porque son mujeres, mujeres como vos, que se comportan como vos y que se mandan las mismas cagadas pelotudas que te mandás vos en cada cita. Tu amigo gay tampoco sabe que decirte. Mejor dicho no tiene nada para decirte o lo poco que tenga, seguramente no te va a llevar por el sendero correcto. Simplemente porque tiene su femineidad a flor de piel y eso lo hace pensar como una mas. Probaste con un 0800-ayudasentimental y tampoco funcionó. Tu mamá trató de darte consejitos útiles, pero claro, son más que anticuados y fuera de circulación. Ni hablar de tu abuela. Que te puede aconsejar una octogenaria que no tiene idea de lo que es un touch and go, un pete o un cibersex?
Entonces, me pregunto, amiga mía, no pensaste en recurrir a la verdadera fuente de información rentable? Si en este mismo instante estás pensando en mandarle un mail a Alessandra Tu Sexóloga, te comunico que el origen de tus fracasos radica en la pelotudez crónica que te aqueja. Pero si estás pensando en pedirle consejos a un hombre, estás mejorando la puntería. Como no hacer un estudio de mercado directamente con quien te va a consumir? Como no evaluar gustos y preferencias del consumidor? Como no detectar necesidades de tu mercado cautivo?
No esperés mas y ponte cómoda. Yo ya me encargué de esa tarea y desinteresadamente, estoy dispuesto a ayudarte. Quizás pueda resultarte complejo todo este asunto, pero también pensé en ello y lo simplifiqué de manera tal, que te resulte tan sencillo como entender de que se trata El Muro Infernal.
Pero recordá que todo esto, sirve si tanto vos como tu primera cita están a la búsqueda de una nueva relación. Si lo que querés es solo recibir carne en barra, OLVIDATE DE LOS PROXIMOS 10 MINUTOS DE TU VIDA.
NIVEL 1
I. Tratá de ser lo relativamente mas puntual posible. Ni te apresures ni te demores demasiado. A los hombres no nos gustan ni las desesperadas ni las que nos hacen esperar demasiado. No nos hagas esperar mas de 7 u 8 minutos. Despertanos interés, pero no fastidio. Si arreglaste tu cita para las 22.00 estate lista para las 21.50, los 17 minutos restantes dejalo para los detalles, revisar la cartera, ponerte perfume o simplemente demorarte adrede. Pero tratá de que no te den las 22.00 con el toallón envolviendo la cabeza. Es un terrible dolor de pelotas andar esperando frente a tu pórtico.
II. No te pintes como una puerta. No nos gustan las cabareteras excesivamente pintadas. No da. No hace falta que te diga que NO a los labios rojos, los parpados verdes y los cachetes rosados. Si queremos a un payaso, lo tenemos a Mala Onda de 10.00 a 13.00 en Mañanas Informales .
III. No te peines de manera súper elaborada. No sos ni Mirtha ni Susana. De hecho no nos gusta ni Mirtha ni Susana. Aparte, seguramente, el peinado súper top que robaste de la pagina web de Bob Giordano te va a quedar para el carajo, mas para el carajo que el mismo Giordano cantando “vamos vamos Boquita, te quiero ver campeón, la 12 te quiere con todo el corazón” (¿?). Se vos, no más.
IV. Por favor, si nunca te pintaste las uñas, no empieces justo el día de tu cita. Un hombre, por pelotudo y despistado que sea, se da cuenta que no tenés ni idea de cómo “hacerte unas francesitas”. No te dejes las uñas como si fuesen patrocinadas por LiquidPaper.
V. No abuses del perfume. Un poco está bárbaro. Nos gusta que huelas bien, fresquita, limpia. Pero no nos gustaría invitar a salir a un frasco de Heno de Pravia. Ya bastante toleramos las colonias de tías y abuelas a lo largo de nuestras vidas. Si en la cita, vamos a comer, no quiero comerme tu fragancia, todo bien, pero no. Y no te pongas colonia. El perfumito Johnson es un clásico que suma muchísimo.
VI. Vestite como quieras. Fiel a tu estilo. Pero no te disfraces ni de Lady Dy ni de puta barata de Constitución. Los grandes impactos nunca son buenos.
NIVEL 2
VII. Agradecé cada acto de caballero que tu partenaire efectúe. Si le hacés notar que eso te agrada, seguirá comportándose como caballero. Caso contrario, se va a cansar rápidamente y se va a comportar como gorila en celo generándote muchísimas ganas de haberte casado con “Madonna” Quiróz.
VIII. No te hagas la diva, ni la interesante, ni la superada, ni la mejor de todas, ni la peor de todas, ni la súper alegre ni nada que te aproxime a un extremo. Recordá siempre este proverbio oriental: “Clavo que sobresale, es victima de un martillazo”. Para una primera cita, no quieras demostrar lo que no sos ni tampoco todo lo que sos. Así como no debés olvidar el proverbio oriental, olvidate de la soberana pelotudez que te inculcaron tus padres mientras hacías la tarea del colegio: “Lo que abunda no daña”. Error. Daña y mucho. Sobre todo a vos.
IX. Demostrá interés. No necesariamente debes tenerlo, pero demostralo. Tampoco finjas tanto ni te intereses realmente demasiado. Solo lo justo y necesario para acotar cuando sea pertinente y no quedar como una boluda. Y cuidado, el interés, se demuestra con cara de interés, no con cara de puta. Mirando continuamente a los ojos, no mirando a la boca pensando en que bien quedarían esos labios entre tus tetas.
X. Si estás degustando algo, no importa que, jamás pero jamás hagas ningún tipo de exclamación en forma de onomatopeya. Sin duda vas a generar en la mente de tu compañía, una imagen tuya desnuda con su miembro erecto resfregándose por tu cara, esa cara con ojitos abiertos. No nos gusta ponernos al palo sin ningún tipo de sentido. No da dejarnos abarrotados solamente por un abuso de comunicación paralingüística.
XI. No desembolses ni un céntimo. Aunque nos encantaría compartir los gastos. Pero si resulta bien visto un tironeo estupido en el que la puja entre el gasto compartido y la invitación machista se hace presente, solamente por la presencia de la puja misma. No insistas mucho tampoco, no seas gomosa. Pero sabé que aunque te invitemos a salir, no nos gustan las ratas miserables y mantenidas. A lo sumo, colaborá con la propina.
XII. Si cada vez que tomás alcohol, te emborrachás como Horacio Guaraní, date cuenta que no vas a terminar bien en tu primera cita. No hay nada más fastidioso que compartir toda una velada escuchando pelotudeces de una mina borracha y prácticamente desconocida. Solo nos gustan las mujeres empipadas para garcharnosla y pedirles un remis. Si eso querés, pedite 2 daikiris y se parte del club de las emborrachadas y enfiestadas!
NIVEL 3
XIII. Si la situación así lo amerita, el contexto es el propicio y el clima es el adecuado, permitite un par de besos. No más que eso. Un par de besos, alguna caricia en el cuello, pero no más. Meter segunda base te puede dejar del lado equivocado.
XIV. Permitirle al masculino una tocadita de culo, una tocadita de tetas, una manito por debajo de la ropa, lamidas como perro callejero falto de afecto, te hacen quedar en la góndola de chicas rápidas y facilongas. No obstante, si te dejás, es muy probable que te hayas dejado antes y eso te hace perder todo tipo de chance para encarar una relación amorosa. Los hombres no queremos noviecitas putonas. No nos gustan (por mas que nos desmayemos de ganas) las mujeres que te manotean la gallina sin ningún tipo de reparo.
XV. Si las tocaditas no nos gustan, menos nos gustaría que te dejes empotrar en la primera cita. Esa actitud te elimina de la lista de potenciales novias. A que hombre le gustaría noviar con una chica que se deja zarandear dentro de las primeras 12 horas de conocerse? A ninguno. Así que el garche en tu primera cita, no a lugar.
XVI. Jamás de los jamases, si se me permite el termino, retribuyas NINGUN tipo de actitud por mas deslumbrante que sea con una felatio, chupadita, pete, paragüita, soplada de quena, tomada de mate en bombilla de carne, palomita, ni nada que se le parezca. Es preferible que te dejes garchar (aunque remitiéndote al párrafo anterior, tampoco deberías). Es mejor ser catalogada como rápida a ser catalogada como petera, chupapija o tiragoma. Nadie dice que Wanda Nara es fácil, rápida o buscona. Todos le dicen la petera o la tiragoma. Es un término medio que no suma ni resta. Eliminalo de tus posibles acciones de la primera cita.
Entonces, me pregunto, amiga mía, no pensaste en recurrir a la verdadera fuente de información rentable? Si en este mismo instante estás pensando en mandarle un mail a Alessandra Tu Sexóloga, te comunico que el origen de tus fracasos radica en la pelotudez crónica que te aqueja. Pero si estás pensando en pedirle consejos a un hombre, estás mejorando la puntería. Como no hacer un estudio de mercado directamente con quien te va a consumir? Como no evaluar gustos y preferencias del consumidor? Como no detectar necesidades de tu mercado cautivo?
No esperés mas y ponte cómoda. Yo ya me encargué de esa tarea y desinteresadamente, estoy dispuesto a ayudarte. Quizás pueda resultarte complejo todo este asunto, pero también pensé en ello y lo simplifiqué de manera tal, que te resulte tan sencillo como entender de que se trata El Muro Infernal.
Pero recordá que todo esto, sirve si tanto vos como tu primera cita están a la búsqueda de una nueva relación. Si lo que querés es solo recibir carne en barra, OLVIDATE DE LOS PROXIMOS 10 MINUTOS DE TU VIDA.
NIVEL 1
I. Tratá de ser lo relativamente mas puntual posible. Ni te apresures ni te demores demasiado. A los hombres no nos gustan ni las desesperadas ni las que nos hacen esperar demasiado. No nos hagas esperar mas de 7 u 8 minutos. Despertanos interés, pero no fastidio. Si arreglaste tu cita para las 22.00 estate lista para las 21.50, los 17 minutos restantes dejalo para los detalles, revisar la cartera, ponerte perfume o simplemente demorarte adrede. Pero tratá de que no te den las 22.00 con el toallón envolviendo la cabeza. Es un terrible dolor de pelotas andar esperando frente a tu pórtico.
II. No te pintes como una puerta. No nos gustan las cabareteras excesivamente pintadas. No da. No hace falta que te diga que NO a los labios rojos, los parpados verdes y los cachetes rosados. Si queremos a un payaso, lo tenemos a Mala Onda de 10.00 a 13.00 en Mañanas Informales .
III. No te peines de manera súper elaborada. No sos ni Mirtha ni Susana. De hecho no nos gusta ni Mirtha ni Susana. Aparte, seguramente, el peinado súper top que robaste de la pagina web de Bob Giordano te va a quedar para el carajo, mas para el carajo que el mismo Giordano cantando “vamos vamos Boquita, te quiero ver campeón, la 12 te quiere con todo el corazón” (¿?). Se vos, no más.
IV. Por favor, si nunca te pintaste las uñas, no empieces justo el día de tu cita. Un hombre, por pelotudo y despistado que sea, se da cuenta que no tenés ni idea de cómo “hacerte unas francesitas”. No te dejes las uñas como si fuesen patrocinadas por LiquidPaper.
V. No abuses del perfume. Un poco está bárbaro. Nos gusta que huelas bien, fresquita, limpia. Pero no nos gustaría invitar a salir a un frasco de Heno de Pravia. Ya bastante toleramos las colonias de tías y abuelas a lo largo de nuestras vidas. Si en la cita, vamos a comer, no quiero comerme tu fragancia, todo bien, pero no. Y no te pongas colonia. El perfumito Johnson es un clásico que suma muchísimo.
VI. Vestite como quieras. Fiel a tu estilo. Pero no te disfraces ni de Lady Dy ni de puta barata de Constitución. Los grandes impactos nunca son buenos.
NIVEL 2
VII. Agradecé cada acto de caballero que tu partenaire efectúe. Si le hacés notar que eso te agrada, seguirá comportándose como caballero. Caso contrario, se va a cansar rápidamente y se va a comportar como gorila en celo generándote muchísimas ganas de haberte casado con “Madonna” Quiróz.
VIII. No te hagas la diva, ni la interesante, ni la superada, ni la mejor de todas, ni la peor de todas, ni la súper alegre ni nada que te aproxime a un extremo. Recordá siempre este proverbio oriental: “Clavo que sobresale, es victima de un martillazo”. Para una primera cita, no quieras demostrar lo que no sos ni tampoco todo lo que sos. Así como no debés olvidar el proverbio oriental, olvidate de la soberana pelotudez que te inculcaron tus padres mientras hacías la tarea del colegio: “Lo que abunda no daña”. Error. Daña y mucho. Sobre todo a vos.
IX. Demostrá interés. No necesariamente debes tenerlo, pero demostralo. Tampoco finjas tanto ni te intereses realmente demasiado. Solo lo justo y necesario para acotar cuando sea pertinente y no quedar como una boluda. Y cuidado, el interés, se demuestra con cara de interés, no con cara de puta. Mirando continuamente a los ojos, no mirando a la boca pensando en que bien quedarían esos labios entre tus tetas.
X. Si estás degustando algo, no importa que, jamás pero jamás hagas ningún tipo de exclamación en forma de onomatopeya. Sin duda vas a generar en la mente de tu compañía, una imagen tuya desnuda con su miembro erecto resfregándose por tu cara, esa cara con ojitos abiertos. No nos gusta ponernos al palo sin ningún tipo de sentido. No da dejarnos abarrotados solamente por un abuso de comunicación paralingüística.
XI. No desembolses ni un céntimo. Aunque nos encantaría compartir los gastos. Pero si resulta bien visto un tironeo estupido en el que la puja entre el gasto compartido y la invitación machista se hace presente, solamente por la presencia de la puja misma. No insistas mucho tampoco, no seas gomosa. Pero sabé que aunque te invitemos a salir, no nos gustan las ratas miserables y mantenidas. A lo sumo, colaborá con la propina.
XII. Si cada vez que tomás alcohol, te emborrachás como Horacio Guaraní, date cuenta que no vas a terminar bien en tu primera cita. No hay nada más fastidioso que compartir toda una velada escuchando pelotudeces de una mina borracha y prácticamente desconocida. Solo nos gustan las mujeres empipadas para garcharnosla y pedirles un remis. Si eso querés, pedite 2 daikiris y se parte del club de las emborrachadas y enfiestadas!
NIVEL 3
XIII. Si la situación así lo amerita, el contexto es el propicio y el clima es el adecuado, permitite un par de besos. No más que eso. Un par de besos, alguna caricia en el cuello, pero no más. Meter segunda base te puede dejar del lado equivocado.
XIV. Permitirle al masculino una tocadita de culo, una tocadita de tetas, una manito por debajo de la ropa, lamidas como perro callejero falto de afecto, te hacen quedar en la góndola de chicas rápidas y facilongas. No obstante, si te dejás, es muy probable que te hayas dejado antes y eso te hace perder todo tipo de chance para encarar una relación amorosa. Los hombres no queremos noviecitas putonas. No nos gustan (por mas que nos desmayemos de ganas) las mujeres que te manotean la gallina sin ningún tipo de reparo.
XV. Si las tocaditas no nos gustan, menos nos gustaría que te dejes empotrar en la primera cita. Esa actitud te elimina de la lista de potenciales novias. A que hombre le gustaría noviar con una chica que se deja zarandear dentro de las primeras 12 horas de conocerse? A ninguno. Así que el garche en tu primera cita, no a lugar.
XVI. Jamás de los jamases, si se me permite el termino, retribuyas NINGUN tipo de actitud por mas deslumbrante que sea con una felatio, chupadita, pete, paragüita, soplada de quena, tomada de mate en bombilla de carne, palomita, ni nada que se le parezca. Es preferible que te dejes garchar (aunque remitiéndote al párrafo anterior, tampoco deberías). Es mejor ser catalogada como rápida a ser catalogada como petera, chupapija o tiragoma. Nadie dice que Wanda Nara es fácil, rápida o buscona. Todos le dicen la petera o la tiragoma. Es un término medio que no suma ni resta. Eliminalo de tus posibles acciones de la primera cita.
XVII. Comparado con lo anterior es un juego de niñas, pero para tu nueva conquista solo garchaste con tu novio de los 16 años. Fue la única chota que probaste porque fue tu único hombre que te duró como 5 años. Solo con él fuiste a un telo (una sola vez!). Solo a él le tiraste la goma. Pero ni siquiera él te pudo conquistar lo suficiente para entregarle tu tan preciado tesorito. Nunca te sacaste fotos ni te filmaste con el celular. Jamás usaste ropita de mucama ni enfermera. Y mucho menos tomaste pastillas, no sea cosa que se deduzca que te la ponía sin forro.
1 martillazos:
Well I to but I contemplate the list inform should prepare more info then it has.
Publicar un comentario en la entrada