Este fin de semana vi una infinidad de películas porque estuve enferma y, consecuentemente, en cautiverio. Entre todas las pelis, por enésima vez, vi “A guy thing”.
En fin. Cuando la estaba mirando me acordé de un post de Bestiaria que dice que los hombres siempre se quedan con Mary, no con Laura. Y volví a leerlo. No es un misterio cual de las dos soy yo. A veces me gustaría ser Mary, pero se notaría tanto pero tanto que estoy actuando, que no podría mantener ese papel por más de dos segundos. Después recapacito y me doy cuenta que nunca podría ser Mary, me aburriría eternamente. Lo ideal sería un punto medio, pero tampoco.
Si le preguntas a un tipo como quiere una mina, la gran mayoría va a describir, a grandes rasgos, una Laura. Nosotras sabemos que mienten. Son tan gatafloras como nosotras. Quieren una mina independiente, que tenga opinión propia, que se plante en una posición de vez en cuando, que vaya por más, que no se quede esperando que todo caiga del cielo, que tenga otras aspiraciones además de casarse y tener una familia como en el siglo XV, que no haga ciegamente lo que dice la opinión pública, que se ponga lo que quiere y no lo que se usa, que se anime a experimentar. A su vez, quieren todo lo contrario. Yo creo que los horroriza saber que una mina con esas características puede dejarlo de un día para el otro y romperles el corazón. Y ese papel, ladies, lo quieren exclusivamente para ellos.
Después que dejé de salir con D, un día nos pusimos a discutir sobre este tema. En el medio de todo le pregunté “¿de qué tenés miedo?” y el muy pelotudo me contestó “a no saber de lo que vos sos capaz”. Ahí yo tenía 18 años y me di cuenta que iba a tener terribles problemas con el sexo opuesto dado que todavía no habían evolucionado. Hoy sigo esperando el progreso.
Ojo! Antes que se me vengan todos encima quiero aclarar que no todos son así. Supongamos que el 98% son inseguros que prefieren a Mary, el 1% quiere una Laura auténtica y al otro 1% le da lo mismo.
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